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Semana 1
De profesional a dueño
Vas a ponerle nombre a lo que te está pasando. Mirás tu día a día con preguntas concretas —quién decide qué, a quién te consultan, qué se frena cuando no estás— y salís con un diagnóstico: ejecutor, líder o dueño.
Lo que recuperás primero es la cabeza. Llegar a tu casa y no seguir pensando en el centro.